El ultrasonido es un método de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas de sonido de alta frecuencia para visualizar los órganos internos. Seguro, sin contraindicaciones y con una precisión de más del 80% en muchas enfermedades, este método no invasivo es ideal para embarazadas y niños. Se realiza en tiempo real y permite examinar múltiples órganos al mismo tiempo, lo que resulta útil en cuadros clínicos complejos.
El electrocardiograma es un método no invasivo para evaluar el funcionamiento del corazón mediante sensores en el pecho y extremidades. En oncología, es crucial para detectar problemas cardíacos que puedan surgir debido al impacto de ciertos tratamientos, como la quimioterapia o radioterapia, los cuales pueden afectar la función cardíaca. El ECG permite identificar arritmias, isquemia y otras alteraciones, garantizando la seguridad del paciente durante el tratamiento oncológico.
La ecocardiografía es un estudio mediante ultrasonido que analiza en detalle la estructura y función del corazón. En el contexto oncológico, este método es esencial para evaluar el impacto que pueden tener los tratamientos, como la quimioterapia, sobre la salud cardíaca. Permite detectar cambios en la capacidad de contracción del miocardio, analizar el estado de las válvulas y vasos principales, y prevenir complicaciones cardíacas, asegurando un tratamiento seguro para el paciente.
El monitoreo Holter de ECG registra la actividad cardíaca durante 24 a 72 horas, permitiendo detectar alteraciones del ritmo y la conducción del corazón tanto en reposo como durante el esfuerzo físico. En pacientes oncológicos, es especialmente útil para vigilar posibles complicaciones cardíacas provocadas por tratamientos como la quimioterapia. Este método ayuda a identificar arritmias, isquemia y otros problemas, asegurando que los efectos secundarios cardíacos sean controlados de manera continua durante el tratamiento del cáncer.
La espirometría es un método que mide la función pulmonar, evaluando el volumen de aire inhalado y exhalado, así como la velocidad del flujo aéreo. En el ámbito oncológico, es crucial para monitorear la salud respiratoria de los pacientes, especialmente aquellos que reciben tratamientos que pueden afectar los pulmones, como la radioterapia. Esta prueba ayuda a identificar patologías respiratorias, como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), garantizando un enfoque integral en la atención del paciente durante el tratamiento del cáncer.
La resonancia magnética (RM) es esencial en la detección de cáncer en órganos pélvicos, como la próstata, útero, ovarios, vejiga y recto. Su principal función es identificar precozmente enfermedades y evaluar la extensión del cáncer, así como detectar recidivas y complicaciones tras el tratamiento. Este método de diagnóstico, que no implica radiación, permite obtener imágenes de alta calidad y contraste, facilitando la visualización de tumores pequeños en órganos como el hígado y riñones. Con tecnología de vanguardia, la RM proporciona un seguimiento preciso de la salud del paciente, garantizando una atención oncológica integral y eficaz.
En el diagnóstico oncológico, se utilizan avanzados aparatos de resonancia magnética que permiten obtener imágenes de alta calidad y resolución. Algunos de los modelos destacados son:
Siemens Skyra 3.0 T: Este equipo de alto campo magnético proporciona imágenes con un contraste superior, ideal para estudios detallados de tejidos blandos. Su capacidad para realizar secuencias rápidas y de alta resolución es fundamental en la detección y caracterización de tumores.
Siemens Espree 1.5 T: Con un diseño abierto, este tomógrafo ofrece comodidad al paciente y mantiene una calidad de imagen excelente. Es especialmente útil para estudios en pacientes con claustrofobia, sin comprometer la precisión diagnóstica.
Siemens Avanto 1.5 T: Este modelo combina la tecnología de resonancia magnética de alto campo con características que permiten un acceso fácil al paciente. Su capacidad para realizar imágenes de difusión es crucial en la identificación de lesiones tumorales en órganos como el hígado y los riñones.
La tomografía computarizada (TC) es una herramienta clave en el diagnóstico de enfermedades oncológicas, utilizada para realizar estudios de áreas como el tórax, abdomen, pelvis y cráneo. Entre los métodos destacados se encuentra la tomografía computarizada spiral (MCT), que permite obtener imágenes detalladas y rápidas del cuerpo, mejorando la detección de tumores y evaluando su extensión.
Los equipos utilizados incluyen:
Siemens Somatom Sensation 64: Este tomógrafo de 64 cortes proporciona imágenes de alta resolución, permitiendo una evaluación precisa de los tejidos y órganos. Su rapidez en la adquisición de imágenes es crucial para el diagnóstico inmediato.
Siemens Definition AS40: Con tecnología avanzada, este equipo optimiza la calidad de las imágenes y reduce la dosis de radiación, siendo especialmente útil en pacientes oncológicos que requieren estudios repetidos.
Siemens Somatom Scope 16: Este tomógrafo ofrece un balance perfecto entre calidad de imagen y velocidad, facilitando la identificación de lesiones malignas.
Siemens Emotion 6 y Siemens Sensation 4: Ambos modelos son eficaces en la realización de estudios de rutina, asegurando un diagnóstico fiable en pacientes oncológicos.
Todos estos tomógrafos están equipados con inyectores automáticos para la administración de contraste intravenoso, mejorando la visibilidad de los vasos sanguíneos y tejidos. Además, cuentan con dispositivos para realizar tomografías en tiempo real, permitiendo realizar procedimientos radiológicos guiados por TC. Este equipamiento de última generación asegura diagnósticos precisos y contribuye a un manejo efectivo de la atención oncológica.
La tomografía por emisión de positrones (PET) es una técnica de medicina nuclear que utiliza radiotrazadores para evaluar procesos metabólicos en el cuerpo. Este método, especialmente útil en oncología, permite detectar variaciones en la actividad celular en tumores y tejidos circundantes.
Entre los radiotrazadores más comunes se encuentra el 18F-FDG, que mide la captación de glucosa por las células, siendo fundamental en la identificación y evaluación de tumores. Otros radiotrazadores, como el 18F-FET y el 18F-Colina, ofrecen ventajas al ser menos propensos a acumularse en áreas inflamatorias y son eficaces en la detección de recidivas de cáncer de próstata.
La PET es una técnica segura con escasos efectos secundarios y es adecuada tanto para adultos como para niños. En nuestro centro, los estudios se realizan en un ambiente cómodo y confidencial, garantizando la mejor experiencia posible para el paciente. La evaluación precisa que proporciona la PET es esencial para el diagnóstico y manejo efectivo de enfermedades oncológicas, permitiendo un enfoque más personalizado en el tratamiento del cáncer.
Los métodos endoscópicos son esenciales para el diagnóstico temprano de enfermedades oncológicas, permitiendo una visualización directa de los órganos internos. Entre los principales métodos se encuentran:
La esofagogastroduodenoscopia permite examinar las paredes del esófago, estómago y duodeno utilizando un endoscopio. Está indicada en casos de dolor abdominal, vómitos persistentes, sangre en heces o vómitos, sensación de saciedad rápida y pérdida de peso inexplicada. Este procedimiento es vital para detectar lesiones precoces o cambios patológicos que podrían indicar cáncer gastrointestinal.
La colonoscopy es el método principal para la detección temprana de tumores malignos en el intestino. A través de la inserción de un colonoscopio por el ano, se visualiza toda la longitud del colon en tiempo real. Se recomienda a todos los pacientes mayores de 40 años y cada cinco años posteriormente. Los síntomas como sangre en las heces, pérdida de peso inexplicada y episodios recurrentes de estreñimiento deben motivar una evaluación urgente. Este procedimiento es crucial para la identificación de pólipos y tumores en etapas iniciales.
La broncoscopía permite una evaluación visual de las vías respiratorias superiores e inferiores. Durante el procedimiento, se utiliza anestesia local para minimizar el malestar del paciente. La evaluación de la mucosa traqueal y bronquial es esencial para detectar neoplasias pulmonares, inflamación o lesiones. A pesar de ser incómoda, la broncoscopía es fundamental para el diagnóstico y la obtención de muestras para análisis citológicos, contribuyendo así a la detección oportuna de cáncer de pulmón.
Estos métodos endoscópicos son herramientas diagnósticas seguras y efectivas, fundamentales en la detección temprana de cáncer y en el seguimiento de la salud de los pacientes oncológicos.
En el Departamento de Diagnóstico Radionúclido del Centro Nacional de Oncología N.N. Blokhin, ofrecemos una gama de procedimientos de escaneo que son esenciales para la detección y evaluación de enfermedades oncológicas. Nuestros estudios incluyen:
Scentigrafía ósea con 99mTc-fosfonatos: Utilizada para detectar metástasis óseas y evaluar condiciones óseas.
Scentigrafía de tejidos blandos con 99mTc-technetrium: Permite evaluar lesiones en tejidos no óseos.
Scentigrafía de ganglios linfáticos "centinela": Fundamental en la estadificación del cáncer.
Linfocintigrafía indirecta: Utilizada para evaluar el drenaje linfático.
Scentigrafía pulmonar (perfusional) con 99mTc-macroagregados de albúmina: Ayuda a estudiar la circulación pulmonar.
Scentigrafía hepática con eritrocitos marcados: Evalúa la perfusión y función del hígado.
Scentigrafía mamaria (scintimammografía) con 99mTc-technetrium: Herramienta para detectar lesiones en el tejido mamario.
Scentigrafía tiroidea: Incluye diversas técnicas con 99mTc-pertecnato y 99mTc-technetrium para evaluar la función tiroidea.
Scentigrafía de paratiroides y scentigrafía de las meninges: Se utilizan para evaluar las glándulas paratiroides y la actividad en las membranas cerebrales.
Renoscintigrafía: Evalúa la función renal y la perfusión.
Scentigrafía cardíaca perfusional: Realizada con pruebas funcionales para evaluar la salud del miocardio.
Todos estos estudios pueden complementarse con tomografía híbrida (OFTCT/CT) según sea necesario, proporcionando una evaluación más completa y precisa de las condiciones oncológicas. Estos procedimientos son seguros y contribuyen significativamente a un diagnóstico temprano y efectivo, ayudando en la planificación de tratamientos personalizados para cada paciente.
En la práctica clínica, las investigaciones bioquímicas son fundamentales para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades, especialmente en oncología. Estas pruebas permiten:
En nuestro centro oncológico, las pruebas bioquímicas se realizan utilizando analizadores de la familia Roche Cobas. Esta plataforma modular y configurada garantiza la precisión absoluta de los resultados, gracias a sus funciones avanzadas, como la detección de coágulos y niveles de líquido, índices séricos específicos por prueba, y controles constantes para evitar exceso de antígeno. Estas características aseguran la fiabilidad de los resultados, permitiendo una toma de decisiones más informada en el manejo de pacientes oncológicos. La combinación de tecnología de punta y experiencia clínica es esencial para ofrecer un cuidado de calidad y personalizado.
Los análisis clínicos generales son fundamentales para evaluar la salud del paciente y detectar procesos patológicos. Estos análisis permiten:
En nuestro Centro Oncológico, la mayor parte de los análisis de sangre y orina están automatizados, lo que mejora la eficiencia y la precisión. El análisis de sangre se realiza utilizando analizadores de la familia Sysmex, que incorporan tecnología de citometría de flujo fluorescente. Esto permite una mayor exactitud en la medición de los parámetros analíticos.
Por otro lado, el análisis de orina se utiliza para el diagnóstico diferencial de enfermedades renales y del tracto urinario, así como para el seguimiento y control del desarrollo de complicaciones y la efectividad del tratamiento. Estas herramientas son vitales para ofrecer una atención integral a los pacientes oncológicos, asegurando un manejo adecuado y oportuno de su salud.
Las investigaciones coagulológicas son esenciales en la práctica clínica para evaluar la coagulación sanguínea y los factores relacionados. Estas evaluaciones incluyen:
Análisis del componente plasmático de la hemostasia: Se evalúa la actividad y concentración de factores de coagulación y anticoagulantes.
Estudio del componente plaquetario: Se analiza la cantidad y la actividad funcional de las plaquetas.
Métodos integrales: Se utilizan técnicas como la tromboelastografía para evaluar la interacción de todos los componentes de la hemostasia.
Las pruebas de coagulación se utilizan para:
En nuestro Centro Oncológico, se emplean equipos avanzados, como los coagulómetros automáticos ACL TOP, agregómetros Chrono-log, y tromboelastógrafos Ro-TEM, para asegurar resultados precisos y confiables. Estas herramientas son cruciales para el manejo seguro de pacientes oncológicos, ayudando a prevenir complicaciones relacionadas con la coagulación durante el tratamiento.
Los métodos inmunoquímicos se emplean en la detección de una amplia gama de analitos a través de técnicas de electroquimioluminiscencia. Entre los analitos que se pueden identificar están:
Estas pruebas son fundamentales en la medicina oncológica, ya que proporcionan información clave para el diagnóstico precoz, el monitoreo del tratamiento y la detección de recaídas o complicaciones relacionadas con el cáncer y otras patologías asociadas.
Los estudios morfológicos incluyen investigaciones microscópicas y citológicas de diversos tipos de biomaterial, esenciales para la detección de patologías oncológicas y otras enfermedades. Entre los materiales analizados se encuentran:
Estos estudios son cruciales para establecer un diagnóstico preciso, valorar la extensión de la enfermedad y guiar la toma de decisiones en los tratamientos oncológicos.
Los estudios inmunohematológicos permiten evaluar la compatibilidad entre la sangre del donante y del receptor, previniendo complicaciones durante las transfusiones. En el plasma sanguíneo humano se encuentran anticuerpos naturales, específicos a los antígenos ausentes en los eritrocitos según el sistema ABO. Esto determina la compatibilidad o incompatibilidad sanguínea en transfusiones.
Además, pueden surgir anticuerpos inmunógenos tras eventos como embarazos, transfusiones o inmunizaciones, generando complicaciones potenciales en futuras transfusiones.
Estos análisis se realizan el mismo día en que se recoge la muestra de sangre, asegurando un diagnóstico rápido y preciso.
La bacteriología moderna en el centro oncológico realiza un diagnóstico exhaustivo de infecciones tanto hospitalarias como extrahospitalarias, utilizando analizadores de última generación como el VITEK-2, Phoenix, y el espectrómetro de masas MALDI-Tof. Estas herramientas permiten identificar patógenos y determinar su resistencia a los antibióticos, estableciendo tratamientos más efectivos.
El análisis de sensibilidad con determinación de las concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) es esencial, especialmente para tratar bacterias gramnegativas altamente resistentes. También se utiliza la PCR en tiempo real para detectar mecanismos de resistencia en bacterias resistentes a carbapenemas.
Los resultados de los estudios varían entre 2 y 10 días, dependiendo del tipo de análisis requerido.
Los estudios inmunológicos, como el inmunofenotipado de leucocitos mediante citometría de flujo, permiten detectar antígenos CD en la superficie de las células y proporcionan una evaluación precisa del estado inmunológico del paciente. Este análisis se utiliza para diagnosticar inmunodeficiencias primarias, enfermedades linfoproliferativas, infecciones por VIH, trastornos autoinmunes y para monitorear el estado de pacientes trasplantados o con deficiencias inmunológicas secundarias.
El fenotipado de subpoblaciones de linfocitos es fundamental en la planificación del tratamiento y pronóstico de diversas patologías, ayudando a los médicos a elegir la terapia más adecuada.
El Departamento de Patología realiza estudios histológicos e inmunohistoquímicos avanzados para evaluar muestras de biopsias y material quirúrgico en casos de cáncer. Utilizando más de 200 tipos de anticuerpos específicos, se examinan características clave como el estado hormonal en el cáncer de mama, y se llevan a cabo diagnósticos diferenciales en tumores complejos. El departamento es pionero en la revisión de muestras de instituciones médicas de Rusia y otros países, ayudando a precisar diagnósticos y guiar tratamientos personalizados mediante modernos inmunoensayos automáticos.
El testeo molecular y genético ha revolucionado el abordaje del cáncer, convirtiéndose en una herramienta esencial para el diagnóstico, selección de terapias personalizadas, y la detección de predisposiciones genéticas. Permite ajustar tratamientos oncológicos, incluyendo quimioterapia y terapias dirigidas, y optimizar intervenciones quirúrgicas. Este tipo de testeo es especialmente valioso para pacientes con antecedentes familiares de cáncer, ayudando a implementar medidas preventivas y a detectar tumores en fases tempranas.
Los estudios citológicos consisten en el análisis microscópico de células extraídas de diversos tejidos corporales. Son fundamentales para la detección temprana de enfermedades, como el cáncer, permitiendo el diagnóstico preciso de patologías a nivel celular. Estos estudios se emplean comúnmente en el análisis de muestras de órganos, líquidos corporales y biopsias, y son clave para la evaluación de tumores, infecciones y otros trastornos. La citología es una técnica no invasiva y eficaz que ayuda en la toma de decisiones clínicas, brindando información crucial para el tratamiento y seguimiento de los pacientes.
Los estudios radioisotópicos se basan en la participación de radionúclidos en procesos fisiológicos del cuerpo humano, brindando imágenes detalladas y altamente informativas. Utilizando técnicas de visualización funcional conocidas como cintigrafía, estas pruebas permiten a los médicos observar cómo se comportan diferentes áreas del cuerpo en tiempo real.
El mecanismo de los estudios cintigráficos se fundamenta en el uso de fármacos radioactivos (radiofármacos), que emiten radiación detectable. Cuando estos isótopos radioactivos, introducidos en el cuerpo del paciente, emiten un fotón gamma, se detecta una pequeña luz en los sensores del equipo médico, que se transforma en una imagen en el monitor.
El uso de estos radiofármacos es clave en diversas áreas médicas, especialmente en oncología, cardiología y endocrinología. En la unidad de diagnóstico del "Centro Nacional de Investigación Médica en Oncología N.N. Blokhin", se realizan estudios de cintigrafía a niños, incluyendo:
Estos estudios ofrecen una manera no invasiva de evaluar funciones orgánicas y detectar anomalías, siendo esenciales para diagnósticos precisos y tratamientos eficaces.
La radiografía clásica, respaldada por años de experiencia y ahora potenciada por tecnologías digitales, sigue siendo esencial en la oncología pediátrica. Estas modernas instalaciones permiten al radiólogo ajustar la calidad de la imagen y realizar mediciones, facilitando la detección temprana de enfermedades tumorales en niños. Las tecnologías digitales mejoran la información obtenida y reducen la exposición a radiación, siendo clave en la evaluación de tumores en el sistema óseo y la cavidad torácica.
La resonancia magnética (RM) es un método de diagnóstico moderno, efectivo y seguro para la salud del niño, que permite al médico determinar con gran precisión la naturaleza de la afección en el órgano afectado. A diferencia de la radiografía y la tomografía computarizada, la RM utiliza un campo magnético y las propiedades magnéticas de los tejidos, proporcionando imágenes detalladas que permiten la detección temprana de tumores y procesos inflamatorios. La RM es especialmente útil para evaluar estructuras ricas en líquidos, como órganos, tejidos blandos y el cerebro, sin exponer al niño a radiación ionizante. Además, ofrece información sobre el funcionamiento de los tejidos, como la actividad cerebral y el flujo sanguíneo, y permite la realización de estudios altamente informativos con contrastes.
La tomografía computarizada (TC) es un método de diagnóstico por rayos X que proporciona imágenes detalladas en cortes de prácticamente todas las partes del cuerpo. Este método, que utiliza un movimiento automático de la mesa del paciente a través de un tubo con emisores y receptores de rayos X, es especialmente útil en la oncología infantil. La TC permite una evaluación más precisa de los tumores malignos identificados previamente mediante ultrasonido o radiografía. En el caso de tumores óseos (osteosarcoma, sarcoma de Ewing) y en la evaluación de los pulmones para detectar inflamación y metástasis, puede realizarse sin la necesidad de un medio de contraste. Sin embargo, para tumores en el mediastino, cabeza y cuello, así como en el abdomen, se utiliza un medio de contraste yodado para evaluar la estructura del tumor y su irrigación sanguínea. El procedimiento dura entre 10 y 15 minutos y requiere que el niño permanezca inmóvil; en caso de ser necesario, se puede administrar sedación a corto plazo. Las TC en clínicas pediátricas están equipadas con programas que reducen la exposición a la radiación, adaptándose a la edad del paciente.
Los estudios morfológicos incluyen investigaciones microscópicas y citológicas de diversos tipos de biomaterial, esenciales para la detección de patologías oncológicas y otras enfermedades. Entre los materiales analizados se encuentran:
Estos estudios son cruciales para establecer un diagnóstico preciso, valorar la extensión de la enfermedad y guiar la toma de decisiones en los tratamientos oncológicos.
La punción de médula ósea para obtener muestras para estudios citológicos e histológicos se realiza a través de una perforación en la placa ósea del esternón o en otro hueso. En el análisis de sangre periférica, el médico no siempre puede establecer un diagnóstico preciso. El estudio de las muestras de tejido de médula ósea se utiliza ampliamente en la práctica oncológica y es el método más confiable para diagnosticar neoplasias malignas, metástasis y una serie de otras condiciones.
La seguridad del paciente durante la recolección de la muestra se asegura mediante elementos de protección especializados en la aguja, que evitan una penetración traumática en el hueso. El procedimiento dura aproximadamente tres minutos y, aunque generalmente no causa molestias serias, se realiza bajo anestesia en niños.
La punción de médula ósea es una tecnología altamente informativa que permite determinar la presencia de células patológicas, el nivel de actividad, la proporción de las líneas de formación de sangre y mucho más. Con los resultados de la punción, el médico puede evaluar la adecuación de la estrategia de tratamiento seleccionada para el niño, así como la efectividad del mismo, lo cual es crucial para los pacientes pediátricos con enfermedades oncológicas y onco-hematológicas.
La punción lumbar es un procedimiento diagnóstico y terapéutico que se realiza con anestesia local o general. El objetivo de la punción lumbar diagnóstica es recolectar una muestra de líquido cefalorraquídeo para su análisis en laboratorio, lo que permitirá confirmar, aclarar o descartar un diagnóstico. Uno de los indicios más comunes para realizar una punción espinal es la sospecha de procesos malignos en el área del sistema nervioso central.
La extracción del volumen necesario de líquido cefalorraquídeo se utiliza con mayor frecuencia para reducir la presión intracraneal en el niño o para administrar medicamentos. La punción se realiza con una aguja estéril desechable. Después de la intervención, el niño debe permanecer en posición horizontal durante dos horas. Por lo general, los niños toleran bien el procedimiento.
La punción lumbar se puede considerar uno de los métodos más informativos para diagnosticar patologías del sistema nervioso central. En las últimas décadas, el número de punciones lumbares ha disminuido debido a la amplia adopción de métodos diagnósticos no invasivos, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Sin embargo, algunas enfermedades requieren un análisis cualitativo y cuantitativo del líquido cefalorraquídeo.
Durante la punción espinal, el niño se coloca de lado, con la espalda hacia el médico, o se sienta con la espalda lo más doblada posible. Para garantizar la inmovilidad del paciente, un asistente lo sostiene. Con mayor frecuencia, el procedimiento se lleva a cabo bajo anestesia general.
En general, la punción lumbar se puede considerar un método seguro para el diagnóstico y tratamiento. Los padres y los niños no deben temer este procedimiento, ya que sus resultados pueden responder muchas preguntas complejas sobre la naturaleza de la patología, las opciones de tratamiento y el pronóstico futuro.
La punción de una formación tumoral se utiliza a menudo para establecer o confirmar un diagnóstico mediante la recolección de material para su posterior análisis. El procedimiento se realiza bajo anestesia local o general. Esta técnica a veces es el único método informativo para llegar a un diagnóstico correcto.
La punción se lleva a cabo con una aguja estéril desechable. Por lo general, para obtener un diagnóstico más preciso, el procedimiento se realiza bajo la supervisión de un ecógrafo.
El material obtenido se envía posteriormente al laboratorio para establecer la citología, inmunología, genética y otras variantes de la enfermedad.
El procedimiento se realiza en la sala de punciones o en el quirófano y, por lo general, los niños lo toleran bien.
Los estudios endoscópicos se han convertido en una parte integral de la pediatría clínica y se utilizan con éxito en la oncología pediátrica, proporcionando al médico tratante información exhaustiva sobre la patología. Los avances en la ciencia y la tecnología han permitido la creación de diversos tipos de endoscopios y herramientas quirúrgicas para niños, incluidos recién nacidos. Esto permite aplicar diversas técnicas diagnósticas en niños con tumores de los pulmones, mediastino, hígado, páncreas, glándulas suprarrenales, riñones y otros tumores fuera de los órganos en el abdomen, así como en tumores de la pelvis menor.
Los niños son examinados en el departamento endoscópico utilizando sistemas de video endoscopía digital de última generación. Además de la inspección normal, estos sistemas permiten realizar estudios con tinción previa de la mucosa y en modos especiales, como alta definición, examen en el rango espectral estrecho y estudios con diferentes grados de aumento, similar a la microscopía endoscópica. Durante los estudios endoscópicos, se realiza documentación en video y fotos, y los resultados se almacenan en soportes digitales, lo que garantiza la objetividad de los datos y permite el control y la evaluación comparativa durante el tratamiento.
Se aplican diversas técnicas de ultrasonido endoscópico en pequeños pacientes mediante endoscopios y sondas ultrasónicas especiales para el diagnóstico de tumores submucosos del esófago, estómago, duodeno, tumores del páncreas, pulmones y mediastino, así como para determinar los límites precisos y la profundidad de la invasión en tumores malignos. También se utilizan ampliamente técnicas de biopsia por punción bajo control ecográfico a través de las paredes del esófago, estómago, recto, tráquea y bronquios para la verificación morfológica de la naturaleza de la lesión. Los procedimientos endoscópicos terapéuticos se llevan a cabo utilizando equipos modernos de electrocirugía, láser y plasma de argón.
Lista de Investigaciones Endoscópicas Realizadas en Niños Según Prescripción Médica:
Sistema Respiratorio
Métodos Diagnósticos
Métodos Terapéuticos
Órganos del Sistema Digestivo
Métodos Diagnósticos
Métodos Terapéuticos
Todos los procedimientos diagnósticos y terapéuticos realizados en niños durante los procedimientos endoscópicos en el Instituto de Oncología y Hematología Infantil se llevan a cabo bajo sedación farmacológica (sedación, sedoanalgesia).
La sedación proporciona un estado de calma "similar al sueño" inducido por una dosis relativamente baja de fármacos hipnóticos, comúnmente usados para la anestesia general. Este tipo de anestesia permite al paciente relajarse física y emocionalmente durante estudios o procedimientos médicos incómodos. Si se planea un procedimiento doloroso, se añaden analgésicos a la sedación (sedoanalgesia). La sedación crea condiciones favorables para la investigación médica, ya que el pequeño paciente, en un estado de somnolencia, está suficientemente relajado. Al mismo tiempo, dado que la sedación es un estado relativamente superficial, el paciente puede responder a las instrucciones cuando sea necesario, lo cual es muy importante. Esto es posible en niños mayores, mientras que el contacto durante el examen no se practica con niños más pequeños.
El sueño inducido por la sedación no es muy profundo, por lo que la función respiratoria del niño no se ve afectada. Después de la sedación, el paciente puede no recordar nada sobre el procedimiento realizado o tener solo recuerdos vagos.
La sedación puede llevarse a cabo tanto en la sala de operaciones como fuera de ella. A pesar de su aparente "simplicidad", la sedación requiere de un enfoque cuidadoso y meticuloso por parte del especialista en anestesiología, al igual que otros tipos de anestesia.
La amplia experiencia del Instituto de Oncología y Hematología Infantil del Centro Nacional de Oncología N.N. Blokhin y las recomendaciones internacionales permiten recomendar la anestesia con mascarilla con anestésicos inhalatorios o la administración intravenosa de fármacos hipnóticos para los estudios endoscópicos.
La tomografía por emisión de positrones (PET) es un método de medicina nuclear que utiliza radiofármacos (RFP) marcados con radionúclidos de emisión de positrones de corta duración. Este procedimiento permite una evaluación exhaustiva de la extensión del proceso oncológico en un solo estudio, proporcionando información crucial sobre la variabilidad de los procesos celulares y biológicos en los tumores y tejidos circundantes. Esta información ayuda a los médicos a determinar la mejor estrategia de tratamiento para el paciente pediátrico.
La PET es una técnica diagnóstica con prácticamente nulos efectos secundarios o contraindicaciones absolutas, y no causa molestias al paciente. Se realiza únicamente bajo la indicación del médico tratante. Complementariamente, la tomografía computarizada (CT) se utiliza para localizar con precisión los focos patológicos detectados durante la PET.
Entre los radiofármacos más utilizados en oncología pediátrica se encuentra el 18F-FDG (PET con glucosa). Otros compuestos, como el 18F-FET (PET con tirosina) y el 18F-Colina (PET con colina), ofrecen ventajas específicas, como menor acumulación en inflamaciones. A través de la PET-CT, se pueden monitorizar diversas neoplasias, evaluar su agresividad biológica y ajustar tratamientos según la respuesta terapéutica.
El procedimiento se realiza en un ambiente controlado, siguiendo rigurosos protocolos de preparación, especialmente en pacientes con diabetes. La investigación puede durar entre dos y tres horas, y en casos de pacientes más pequeños, se puede llevar a cabo bajo anestesia. Con la PET-CT, el Centro Oncológico Blojín se compromete a ofrecer diagnósticos precisos y un tratamiento adecuado a cada niño.