Ensayos clínicos de la vacuna rusa de ARNm contra el cáncer
A finales de 2025, se tiene previsto iniciar la selección de pacientes con melanoma en etapas II-III, sin metástasis, para los estudios clínicos de la vacuna. La implementación de la vacuna personalizada de ARNm en la práctica clínica general solo será posible después de que los ensayos clínicos confirmen su eficacia. Informaremos sobre los avances oportunamente.
Preguntas frecuentes sobre la vacuna de ARNm
¿Es cierto que la vacuna estará disponible para pacientes en enero de 2025?
Se ha informado sobre el uso de «virus oncolíticos», que a veces también se denominan «vacuna», pero es una tecnología diferente. Estos ensayos clínicos no se realizan en el Centro Nacional de Investigación Médica en Oncología N.N. Blojín.
¿La vacuna previene el cáncer o evita su recurrencia?
Cuando escuchamos la palabra «vacuna», solemos pensar en un medicamento que previene enfermedades, como la gripe o el sarampión. Sin embargo, esta vacuna contra el cáncer está diseñada para reducir el riesgo de recurrencia de la enfermedad (también llamada «recaída») en pacientes oncológicos.
¿Qué evidencia científica respalda la eficacia de la vacuna?
Hasta el momento, se ha demostrado su efectividad en modelos animales con melanoma. Debido a la alta inmunogenicidad de esta enfermedad, los científicos creen que la vacuna también podría ser efectiva contra otros tipos de cáncer con características similares, como algunos tipos de cáncer de pulmón, riñón, tracto gastrointestinal, mama, hígado y glioblastoma.
Diferentes tipos de vacunas contra el cáncer
Durante los últimos 20 años, se han realizado múltiples intentos para desarrollar una vacuna que brinde un control total sobre el cáncer. Actualmente, científicos en Rusia y otros países apuestan por vacunas personalizadas de ARNm basadas en neoantígenos. Los ensayos clínicos de estas vacunas comenzarán en el Centro Nacional de Investigación Médica en Oncología N.N. Blojín a finales de 2025.
¿Cómo funciona la vacuna personalizada de ARNm?
La vacuna «entrena» las células inmunitarias del paciente (T-linfocitos) para reconocer las células tumorales presentes en su organismo. Como resultado, se activan poblaciones de células T capaces de eliminar específicamente las células cancerígenas, incluidas aquellas que podrían originar metástasis. Así, la vacuna ayuda a prevenir la recurrencia de la enfermedad al fortalecer la respuesta inmune del paciente contra el cáncer.
¿Cada paciente recibe una vacuna individualizada?
Sí. Para fabricar la vacuna, los oncólogos requieren una muestra de la tumoración extirpada o una biopsia de la misma. A partir de esta muestra, se realiza un secuenciamiento genómico del tumor, cuyos resultados son procesados por inteligencia artificial en un complejo sistema computacional. Este análisis permite identificar los neoantígenos más adecuados para la fabricación de la vacuna, asegurando que el sistema inmunológico del paciente sea capaz de reconocer y destruir las células tumorales recurrentes.
¿Pueden los ciudadanos extranjeros participar en los ensayos clínicos?
Por el momento, no. Solo pueden participar pacientes que hayan residido en Rusia por un mínimo de tres años.
Instituciones responsables del desarrollo de la vacuna
El desarrollo de las vacunas peptídicas comenzó en 2018 en el Centro Nacional de Investigación Médica en Oncología N.N. Blojín del Ministerio de Salud de Rusia. En 2024, el Ministerio de Salud de Rusia creó un consorcio de cuatro institutos científicos para acelerar la implementación de esta tecnología en la práctica clínica.
El Centro de Investigación en Epidemiología y Microbiología N.F. Gamaleya está desarrollando la tecnología para la rápida producción de vacunas de ARNm basadas en neoantígenos. En este instituto se está construyendo una planta de producción especializada. Las vacunas serán aplicadas en dos centros nacionales: el Centro Nacional de Investigación Médica en Oncología N.N. Blojín y el Centro Nacional de Investigación Médica en Radiología, ambos del Ministerio de Salud de Rusia. Estas instituciones también estarán a cargo de la recolección del material tumoral de los pacientes.
Se espera que el ciclo de producción de la vacuna tome aproximadamente tres meses, lo que permitirá comenzar el tratamiento antes de la posible recurrencia del cáncer.